Reflexión sobre la entrevista a Paula Sibilia
Las sociedades cambian, surgen otras nuevas con diferentes necesidades
con el paso del tiempo. Así, como una vez estuvo presente fuertemente la
sociedad industrial que respondía al auge de la utilización de maquinarias e
industrias, hoy se nos presenta una sociedad de la información, para la cual su
recurso clave es el conocimiento.
Según Paula Sibilia, la nueva sociedad que se está originando, si bien es
muy distinta a la anterior, no es mala. La cultura digital que se está
extendiendo por todos lados, no es enemiga de la cultura letrada de la sociedad
del siglo XIX. Sino que se trata de una cultura donde surge un YO
contemporáneo, diferente a la del siglo pasado, el cual reclama constantemente
atención, y la busca a través de Internet, más específicamente en las redes
sociales, en donde los sujetos exponen su vida privada al público en general. Es
decir, citando a la autora, “el YO está mutando. La subjetividad del homo
psychologicus se está transformando en otra que se construye a partir de las
apariencias, de aquello que se ve, y no tanto de una esencia oculta y misteriosa,
a ser descifrada constantemente.” En otras palabras, en esta sociedad de la
información, los sujetos buscan una reconstrucción de identidad personal a
través de Internet para confirmar su existencia, y lo novedoso es que la
subjetividad contemporánea necesita desesperadamente de la mirada del otro.
En conclusión, hoy buscamos la inclusión digital, ya que para ser “alguien
actualmente es necesario tener acceso a una computadora y saber moverse en
Internet. Si eso no se produce, uno no está en igualdad de condiciones con los
demás”.
Estamos dejando de ser lo que éramos. Estamos dejando de pertenecer
a ese mundo letrado, y nosotros tenemos más ventajas que ellos, porque
conocemos los dos mundos. Como dice la autora, tratar de ignorar lo que está
sucediendo no vale la pena. Y no creo que este nuevo mundo sea completamente
negativo; de hecho, es fruto de muchas carencias y limitaciones de la cultura
letrada.

Reflexion Sibilia

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    Reflexión sobre laentrevista a Paula Sibilia Las sociedades cambian, surgen otras nuevas con diferentes necesidades con el paso del tiempo. Así, como una vez estuvo presente fuertemente la sociedad industrial que respondía al auge de la utilización de maquinarias e industrias, hoy se nos presenta una sociedad de la información, para la cual su recurso clave es el conocimiento. Según Paula Sibilia, la nueva sociedad que se está originando, si bien es muy distinta a la anterior, no es mala. La cultura digital que se está extendiendo por todos lados, no es enemiga de la cultura letrada de la sociedad del siglo XIX. Sino que se trata de una cultura donde surge un YO contemporáneo, diferente a la del siglo pasado, el cual reclama constantemente atención, y la busca a través de Internet, más específicamente en las redes sociales, en donde los sujetos exponen su vida privada al público en general. Es decir, citando a la autora, “el YO está mutando. La subjetividad del homo psychologicus se está transformando en otra que se construye a partir de las apariencias, de aquello que se ve, y no tanto de una esencia oculta y misteriosa, a ser descifrada constantemente.” En otras palabras, en esta sociedad de la información, los sujetos buscan una reconstrucción de identidad personal a través de Internet para confirmar su existencia, y lo novedoso es que la subjetividad contemporánea necesita desesperadamente de la mirada del otro. En conclusión, hoy buscamos la inclusión digital, ya que para ser “alguien actualmente es necesario tener acceso a una computadora y saber moverse en Internet. Si eso no se produce, uno no está en igualdad de condiciones con los demás”. Estamos dejando de ser lo que éramos. Estamos dejando de pertenecer a ese mundo letrado, y nosotros tenemos más ventajas que ellos, porque conocemos los dos mundos. Como dice la autora, tratar de ignorar lo que está sucediendo no vale la pena. Y no creo que este nuevo mundo sea completamente negativo; de hecho, es fruto de muchas carencias y limitaciones de la cultura letrada.