Los liberales ganaron la guerra de Reforma contra los conservadores, pero el país quedó devastado. Benito Juárez asumió la presidencia pero tuvo que trasladar su gobierno varias veces para escapar de los ataques conservadores, estableciéndose eventualmente en Veracruz. Allí expidió las Leyes de Reforma que separaban la iglesia del estado y nacionalizaban bienes eclesiásticos. Los conservadores buscaron ayuda extranjera y los liberales también, pero sólo los franceses intervinieron a favor de los conservadores,