La Ilustración influyó en los factores externos que llevaron a la independencia de México, promoviendo el uso de la razón sobre la superstición. Las prohibiciones económicas españolas y el acaparamiento de puestos de poder por los peninsulares causaron descontento interno junto con el deseo de autogobierno. Finalmente, el Plan de Iguala de 1821 estableció la independencia de México de España a través de una monarquía constitucional católica que unió a las diferentes clases sociales.