La reforma hacendaria realizada por el presidente Enrique Peña Nieto modificó varias leyes fiscales para simplificar el sistema tributario, ampliar la base de contribuyentes y combatir la evasión fiscal. Algunos de sus objetivos eran aumentar los ingresos del gobierno para invertir en salud, educación y desarrollo social, así como promover la formalización de empresas y el cuidado del medio ambiente. Sin embargo, también recibió críticas por supuestamente asfixiar a pequeñas empresas con mayores impuestos.