El documento resume los principales aspectos de la Reforma Protestante iniciada por Lutero y Calvino, y la Contrarreforma Católica impulsada por el Concilio de Trento. La Reforma cuestionó doctrinas católicas como la justificación por obras y la autoridad del Papa, mientras que la Contrarreforma reafirmó esas doctrinas y llevó a cabo reformas internas para contrarrestar la expansión del protestantismo.