La Reforma Protestante inició en Alemania en 1517 cuando Martín Lutero criticó la venta de indulgencias por parte de la Iglesia católica. Esto condujo a un movimiento religioso que cuestionó la autoridad de la Iglesia y dio lugar a nuevas iglesias como la luterana. La Contrarreforma católica surgió como respuesta e incluyó la creación de los jesuitas y el Concilio de Trento para reafirmar la doctrina católica.