El documento detalla el régimen departamental en Colombia, describiendo a los departamentos como entidades políticas y administrativas intermedias entre la nación y los municipios, con funciones específicas asignadas por la Constitución. Estas funciones incluyen la coordinación entre la nación y municipios, la prestación de servicios públicos, y la supervisión de las administraciones municipales. Además, se enumeran las competencias y responsabilidades del gobernador y de las asambleas departamentales, así como los procedimientos de fiscalización y regulación.