La banca telefónica permite a los clientes realizar consultas y operaciones bancarias a través de un número de teléfono proporcionado por el banco sin necesidad de ir físicamente a la sucursal. Los clientes reciben una clave personal de cuatro dígitos que usan para identificarse y acceder a información sobre sus cuentas las 24 horas del día. Una vez que marcan el número de teléfono del banco, el sistema de respuesta automática canaliza la llamada y los clientes pueden realizar operaciones usando su clave personal o hablar con