El documento habla sobre la rehabilitación de edificios históricos. La rehabilitación implica recuperar un edificio existente para darle nuevos usos, preservando su valor histórico a través de intervenciones mínimas. Esto se diferencia de la restauración, que busca mantener el uso original. La rehabilitación mejora la habitabilidad de un edificio cuando ha sufrido deterioro o queda obsoleto, adaptándolo a usos actuales pero respetando su valor cultural.