El documento describe la evolución histórica de la restauración del patrimonio arquitectónico, abordando teorías desde el siglo XVII que han influenciado la conservación de monumentos y su valoración artística. Se presentan diversas corrientes, como la restauración estilística de Viollet-le-Duc y la visión romántica de Ruskin, destacando los principios modernos propuestos por Camillo Boito, quien aboga por la conservación sin eliminar la autenticidad del monumento. Boito sentó las bases de la restauración científica, creando normas que equilibran la intervención y el respeto por el patrimonio histórico.