Este poema describe a una bailarina que baila despojándose de todo lo que tenía, incluyendo su nombre, familia, hogar e identidad. Baila sin saber que está bailando las vidas de los demás, como si llevara una vestimenta envenenada que la hace ser mordida por serpientes. Aunque baila sin saber que ya no es ella misma, su baile representa la locura y agonía del mundo.