El documento define la animación como la técnica de dar sensación de movimiento a imágenes o dibujos mediante sucesión en el tiempo de elementos que cambian de forma continua. Explica que la persistencia retiniana, por la cual una imagen permanece en la retina unos décimas de segundo, permite que veamos la realidad como una secuencia continua de imágenes. Finalmente, señala que para reproducir el movimiento de forma fluida sin saltos es necesaria una cadencia mínima de 16 imágenes por segundo.