Los residuos sólidos se definen como cualquier objeto o material de desecho producido después de ser utilizado. Se clasifican en orgánicos e inorgánicos. Los residuos orgánicos se descomponen fácilmente mientras que los inorgánicos no y generan más impacto ambiental. Se generan en hogares, mercados, escuelas, fábricas y más. Para controlarlos, debemos reducir, reutilizar y reciclar, especialmente el papel, vidrio y plástico.