RESOLUCION DE PROBLEMAS

La vida nos plantea problemas constantemente. ¡Aunque sólo sea del tipo de cómo pagar
la factura! En cierto sentido, suscita menos problemas a los niños pequeños porque
siempre cuentan con alguien que piense por ellos y así, de ese modo, les niega la
necesidad de resolverlos por sí mismo. Sin embargo, en su juego, como se ha
demostrado en los dos guiones anteriores, puede advertirse perpetuamente el germen, al
menos, del pensamiento de los niños sobre problemas y soluciones. No obstante, el
primero se caracteriza por la propia necesidad del niño de hallar una solución posible; el
segundo por la participación del adulto, que les define el problema.

Vandenberg considera el juego de los niños como un recurso natural potencialmente
valioso, si se utiliza en el desarrollo del individuos creativos que serán fuente de una
innovación tecnológica tan necesaria para nuestra supervivencia económica; y sugiere el
empleo del juego de los niños como base para atender a las futuras demandas de la
sociedad, demandas sobre las cuales solo podemos especular pero de las que cabe tener
la seguridad de que, en gran medida necesitarán adaptabilidad y flexibilidad.

Hay diversidad de rasgos en el fondo de la capacidad de plantear y resolver problemas
que resultan muy naturales a los niños pequeños, También pone de relieve la interrelación
entre todos los elementos de la educación y el lenguaje de la primera infancia, que es el
medio principal a través del cual todos nosotros pensamos, razonamos y respondemos
los pequeños son menos conscientes de lo que necesitan saber para realizar una tarea.
En efecto, eso supone la necesidad en la escuela de considerar a la clase como
potencialmente llena de problemas que hay que resolver, desde los de tipo mínimo hasta
una perspectiva más amplia, y de proporcionar una estructura estable a partir de la cual
los niños puedan explorar objetos, situaciones y acontecimientos.

Tal vez los alumnos presentes en el aula no piensan suficientemente en la clase, en las
necesidades de sus ocupantes y en los problemas que se plantean. También habremos
reflexionado en uno u otro momento sobre dónde situar el “rincón tranquilo” y sobre el
modo de ponerlo lo más lejos posible de la puerta y del tráfico humano.
Nisbet y shucksmith afirman que se ha presentado una atención insuficiente a lo que
denominan “aprender cómo aprender”. Consideran que a menudo, los que aprenden no
son conscientes de los procesos en que se han visto inmersos durante el aprendizaje y
las decisiones y elecciones que han tenido que hacer sobre lo que deben captar; estiman
que eso es vital en términos de la eficacia y la productividad del aprendizaje.
Hughes menciona que para resolver los problemas matemáticos prácticos, necesitamos
ser capaces no sólo de operar dentro del código formal, sino también de efectuar
traducciones fluidas entre las representaciones formal y concreta del mismo problema.

En ocasiones los adultos olvidamos el encanto de lo sencillo pasamos por alto los
numerosos acontecimientos que nos resultan corrientes pero que constituyen una
revelación e interesan a un niño. En buena medida, el arte de tratar a los niños consiste
en pensar como tal o, al menos en comprender lo que opinan.
Las respuestas creativas de los niños en donde podemos esperar hallar lo “fantástico” y
que eso favorece el pensamiento divergente, pero que las ideas de los niños no son en
general, “extrañas” porque lo que efectúan son asociaciones entre acontecimientos y
situaciones.
El juego constituye un requisito previo para la resolución de problemas, ello exigirá guiar a
los niños hacia observaciones y reflexiones específicas sobre un juego exploratorio que
lleven a la identificación y la investigación de un “problema” seleccionado. Las situaciones
de resolución de problemas requieren también que el niño se concentre en lo que es
importante en términos de memorización, lo que a su vez permite la utilización de
estrategias alternativas.

Vygotsky señala que “el niño progresa esencialmente a través de la actitud lúdica” y
afirma que puede considerarse el juego “como una actividad capital que determina el
desarrollo del niño” Algunos escritores estiman que el pasatiempo se halla en la raíz del
juego. Los adultos que intervengan necesitarán tiempo para adaptar sus métodos y los
niños precisarán que se les proporcionen ideas a través de una variedad de actividades y
debates.

La palabra matemática puede ser reemplazada por lenguaje, ciencia, educación física,
danza, representación dramática, tecnología, arte y desde luego juego y se aplicaría lo
mismo. La resolución de problemas aúna lo intelectual con lo práctico; liga las destrezas
básicas con las de orden superior, enlaza la enseñanza con el aprendizaje; une dirección
con elección y, esencialmente, liga el juego con el “trabajo”. Habida cuenta de las
capacidades, frecuentemente es posible lograr soluciones muy poco convencionales pero
muy creativas a los problemas.

Resolucion de problemas

  • 1.
    RESOLUCION DE PROBLEMAS Lavida nos plantea problemas constantemente. ¡Aunque sólo sea del tipo de cómo pagar la factura! En cierto sentido, suscita menos problemas a los niños pequeños porque siempre cuentan con alguien que piense por ellos y así, de ese modo, les niega la necesidad de resolverlos por sí mismo. Sin embargo, en su juego, como se ha demostrado en los dos guiones anteriores, puede advertirse perpetuamente el germen, al menos, del pensamiento de los niños sobre problemas y soluciones. No obstante, el primero se caracteriza por la propia necesidad del niño de hallar una solución posible; el segundo por la participación del adulto, que les define el problema. Vandenberg considera el juego de los niños como un recurso natural potencialmente valioso, si se utiliza en el desarrollo del individuos creativos que serán fuente de una innovación tecnológica tan necesaria para nuestra supervivencia económica; y sugiere el empleo del juego de los niños como base para atender a las futuras demandas de la sociedad, demandas sobre las cuales solo podemos especular pero de las que cabe tener la seguridad de que, en gran medida necesitarán adaptabilidad y flexibilidad. Hay diversidad de rasgos en el fondo de la capacidad de plantear y resolver problemas que resultan muy naturales a los niños pequeños, También pone de relieve la interrelación entre todos los elementos de la educación y el lenguaje de la primera infancia, que es el medio principal a través del cual todos nosotros pensamos, razonamos y respondemos los pequeños son menos conscientes de lo que necesitan saber para realizar una tarea. En efecto, eso supone la necesidad en la escuela de considerar a la clase como potencialmente llena de problemas que hay que resolver, desde los de tipo mínimo hasta una perspectiva más amplia, y de proporcionar una estructura estable a partir de la cual los niños puedan explorar objetos, situaciones y acontecimientos. Tal vez los alumnos presentes en el aula no piensan suficientemente en la clase, en las necesidades de sus ocupantes y en los problemas que se plantean. También habremos reflexionado en uno u otro momento sobre dónde situar el “rincón tranquilo” y sobre el modo de ponerlo lo más lejos posible de la puerta y del tráfico humano. Nisbet y shucksmith afirman que se ha presentado una atención insuficiente a lo que denominan “aprender cómo aprender”. Consideran que a menudo, los que aprenden no son conscientes de los procesos en que se han visto inmersos durante el aprendizaje y las decisiones y elecciones que han tenido que hacer sobre lo que deben captar; estiman que eso es vital en términos de la eficacia y la productividad del aprendizaje. Hughes menciona que para resolver los problemas matemáticos prácticos, necesitamos ser capaces no sólo de operar dentro del código formal, sino también de efectuar traducciones fluidas entre las representaciones formal y concreta del mismo problema. En ocasiones los adultos olvidamos el encanto de lo sencillo pasamos por alto los numerosos acontecimientos que nos resultan corrientes pero que constituyen una revelación e interesan a un niño. En buena medida, el arte de tratar a los niños consiste en pensar como tal o, al menos en comprender lo que opinan. Las respuestas creativas de los niños en donde podemos esperar hallar lo “fantástico” y que eso favorece el pensamiento divergente, pero que las ideas de los niños no son en general, “extrañas” porque lo que efectúan son asociaciones entre acontecimientos y situaciones.
  • 2.
    El juego constituyeun requisito previo para la resolución de problemas, ello exigirá guiar a los niños hacia observaciones y reflexiones específicas sobre un juego exploratorio que lleven a la identificación y la investigación de un “problema” seleccionado. Las situaciones de resolución de problemas requieren también que el niño se concentre en lo que es importante en términos de memorización, lo que a su vez permite la utilización de estrategias alternativas. Vygotsky señala que “el niño progresa esencialmente a través de la actitud lúdica” y afirma que puede considerarse el juego “como una actividad capital que determina el desarrollo del niño” Algunos escritores estiman que el pasatiempo se halla en la raíz del juego. Los adultos que intervengan necesitarán tiempo para adaptar sus métodos y los niños precisarán que se les proporcionen ideas a través de una variedad de actividades y debates. La palabra matemática puede ser reemplazada por lenguaje, ciencia, educación física, danza, representación dramática, tecnología, arte y desde luego juego y se aplicaría lo mismo. La resolución de problemas aúna lo intelectual con lo práctico; liga las destrezas básicas con las de orden superior, enlaza la enseñanza con el aprendizaje; une dirección con elección y, esencialmente, liga el juego con el “trabajo”. Habida cuenta de las capacidades, frecuentemente es posible lograr soluciones muy poco convencionales pero muy creativas a los problemas.