El documento describe el sistema político de la Restauración en España entre 1875 y 1931. Se estableció un régimen bipartidista y turno pacífico entre los partidos dinásticos Conservador y Liberal, con el objetivo de lograr estabilidad política tras periodos de conflictos. Sin embargo, el sistema se caracterizó por prácticas corruptas como el caciquismo para manipular los resultados electorales. Otras fuerzas como carlistas, republicanos y nacionalistas catalanes y vascos quedaron marginadas del sistema.