La llegada del movimiento obrero en España se produjo de manera violenta y clandestina debido a la falta de normativa laboral. En la década de 1830 surgió el primer embrión de asociacionismo obrero en Barcelona. En la década de 1840 se fortaleció el movimiento asociacionista a través de sociedades de socorros mutuos. La Primera Internacional llegó a España en 1868 gracias a Giuseppe Fanelli, difundiendo ideas anarquistas que calaron entre el proletariado catalán y el campesinado andaluz. Sin embargo