Una vaca presentó síndrome de vaca caída luego de un parto distócico de mellizos que duró aproximadamente 8 horas. La vaca no podía levantarse ni moverse debido a una gran contractura muscular en las extremidades posteriores. El diagnóstico fue una lesión traumática del plexo lumbo-sacro causada por la tracción forzada durante el parto difícil. Se trató a la vaca con antiinflamatorios, vitaminas y suplementos minerales, y se la trasladó a un potrero más seguro.