El informe analiza los retos que enfrenta la población migrante en España, destacando los obstáculos jurídicos, sociales y políticos que limitan su inclusión y el acceso a derechos básicos como el trabajo, la vivienda y la salud. A pesar de la diversidad de la sociedad española, las normativas actuales dificultan que muchas personas extranjeras obtengan las autorizaciones necesarias, lo que las empuja a la economía informal y a situaciones de vulnerabilidad. Se propone una reforma legislativa que facilite las vías de entrada regulares y garantice la protección de los derechos humanos de las personas migrantes.