La revolución digital ha conectado el mundo a través de la digitalización y Internet. La digitalización ha permitido representar datos de forma precisa y almacenarlos fácilmente, mientras que Internet es una red global de redes que ofrece servicios como el correo electrónico y la World Wide Web. Esta revolución ha cambiado la forma en que las personas se comunican y aprenden, y ha dado lugar a una economía basada en el conocimiento.