La Revolución Francesa marcó el fin del Antiguo Régimen y el triunfo de la burguesía sobre la nobleza y el absolutismo monárquico. Liderada inicialmente por la burguesía liberal, la revolución dio paso a un gobierno jacobino y el "Terror" bajo Robespierre para defender la república de las amenazas internas y externas. Más tarde, Napoleón aprovechó su prestigio militar para hacerse con el poder a través de un golpe de estado.