El documento aborda la revolución moral y el management japonés 2.0, enfatizando principios como la ley del menor esfuerzo y la importancia de un liderazgo comprometido que fomente el entusiasmo y la capacitación. Describe un enfoque intercultural y proactivo hacia la organización empresarial, haciendo hincapié en la necesidad de un diálogo entre disciplinas para promover la eficiencia y el respeto al cliente. Además, se contrapone al autoritarismo y los prejuicios, sugiriendo que un buen management puede transformar una empresa en una 'escuela de modestia' donde se valoren la experiencia y el análisis data-driven.