Este artículo discute el concepto de evaluación y sus posibles funciones en la enseñanza y el aprendizaje, con ejemplos del área lingüística. Propone cuatro parámetros para clasificar las situaciones de evaluación: contexto, función, procedimiento y objeto. Analiza conceptos problemáticos como la objetividad, las competencias y la autoevaluación. Presenta el portafolio como un instrumento prometedor para la evaluación del lenguaje y apunta áreas que requieren mayor trabajo como la evaluación basada en competencias.