El puntillismo (neoimpresionismo) fue un movimiento pictórico que surgió a finales del siglo XIX basado en la aplicación de puntos de color puro en lugar de pinceladas. Se enfocaba en controlar las propiedades físicas del color y el espacio. Sus principales exponentes fueron Georges Seurat, Paul Signac y Charles Angrand, quienes creaban imágenes geométricas y estáticas a través de la yuxtaposición de puntos de color.