El documento analiza los cambios en los presupuestos operativos de las prefecturas de Santa Cruz y Tarija entre 2001 y 2010, identificando periodos de "vacas flacas" y "vacas gordas". Se destaca un crecimiento significativo en los ingresos durante el periodo 2005-2010, pero también señala una planificación errática y un aumento en la burocracia departamental, lo que limita el desarrollo efectivo. Concluye que Tarija presenta una estructura económica clientelar, donde el crecimiento está vinculado a la burocracia estatal y genera tensiones políticas.