Mario Irarrázaval es un escultor chileno nacido en 1940 en Santiago. Estudió en Notre Dame y Italia antes de convertirse en un reconocido escultor, ganando premios como el Premio Salomón de Valparaíso. Es conocido por su escultura "Mano en el Desierto" de 1992, ubicada en el desierto de Atacama. Irarrázaval cree que la escultura sirve para comunicarse con la sociedad y liberarse a través del arte.