El Romanticismo supone una nueva forma de entender la vida y el arte de manera más emocional y subjetiva. Se caracteriza por el individualismo, la búsqueda del absoluto, la rebeldía, la atracción por la naturaleza y lo misterioso, y la evasión de la realidad a través del sueño, el espacio y el tiempo. Surge en el siglo XVIII en Inglaterra y Alemania como reacción a la Ilustración y se desarrolla en la década de 1830-1840.