El Renacimiento, un estilo artístico predominante en Europa durante los siglos XV y XVI, se originó en Italia como un regreso a los valores de la antigüedad clásica, priorizando el humanismo y la búsqueda de la belleza ideal. Los principales artistas de esta época, como Brunelleschi, Miguel Ángel y Leonardo da Vinci, incorporaron elementos clásicos en sus obras, destacando la importancia de la anatomía, la perspectiva y el mecenazgo en la difusión del arte. La arquitectura y la escultura resaltaron la grandiosidad y el realismo, con obras icónicas como la cúpula de la Basílica de San Pedro y las esculturas de David de Donatello y Miguel Ángel.