El romanticismo supone una nueva forma de entender la vida y el arte de manera más emocional y subjetiva. Surge como reacción a los ideales de la Ilustración y se caracteriza por el individualismo, la búsqueda del absoluto, la naturaleza, lo misterioso y la evasión de la realidad a través de la imaginación y la muerte. El romanticismo alcanza su apogeo entre 1830-1840.