El Romanticismo surgió en Alemania y Gran Bretaña como una revolución artística, política, social e ideológica que defendía la libertad individual y rechazaba las convenciones. Los artistas románticos se sentían solitarios y expresaban la melancolía a través de paisajes de naturaleza agreste. Buscaron la evasión en lo exótico y lo pasado. Valoraron los sentimientos sobre la razón y abrieron las puertas a lo sobrenatural.