El origen del roscón se relaciona con las festividades romanas dedicadas al dios Saturno, donde se repartían tortas redondas. A lo largo de la historia, la tradición se ha transformado, integrando elementos cristianos y adaptándose en otros países, incluido España en el siglo XVIII. Actualmente, el roscón simboliza el amor eterno de Dios y se asocia con la celebración del Día de Reyes.