La ética profesional del diseñador gráfico se basa en principios como ejercer la profesión para beneficiar a la comunidad y los usuarios, respetar la confidencialidad de los clientes, y ser honesto en las relaciones con colegas. También incluye responsabilidades hacia el cliente como cobrar por los servicios y no competir de forma desleal, y hacia la empresa como tratar a los empleados con dignidad y actuar de forma honesta en el mercado.