El documento aborda la formación cívica y ética a través de un bloque centrado en el desarrollo personal y social, destacando la importancia de los derechos humanos y el acceso a tecnologías de información y comunicación. Se analizan retos individuales y colectivos, así como las desigualdades en el acceso a recursos tecnológicos, enfatizando la responsabilidad de promover condiciones equitativas para todos. Concluye reafirmando que todos los ciudadanos tienen derecho a vivir dignamente y a que sus necesidades básicas deben ser atendidas.