El embarazo en la adolescencia puede traer consecuencias biológicas, sociales y psicológicas. Biológicamente, los embarazos en adolescentes tienen mayores riesgos para la madre y el bebé. Socialmente, puede provocar el abandono de los estudios y dificultades para encontrar trabajo. Psicológicamente, las adolescentes a menudo no se sienten preparadas para la maternidad y pueden experimentar depresión y estrés.