La ley 26.150 establece que la Educación Sexual Integral es obligatoria desde el nivel inicial hasta la educación secundaria en Argentina. La educación sexual trata más que los aspectos biológicos y está presente a lo largo de toda la vida. Informar sobre métodos anticonceptivos es proteger a los estudiantes y enseñarles a cuidarse a sí mismos y a los demás. El documento también discute la igualdad de género, la diversidad sexual, la violencia de género y las relaciones saludables.