El documento analiza el Salmo 121 desde tres perspectivas. Explica que el salmo refleja la opresión del pueblo israelita después del exilio en Babilonia y cómo sólo la protección divina les daba esperanza. También describe cómo Jesús vivió la súplica de los pobres despreciados muriendo crucificado. Finalmente, invita a rezar el salmo en nombre de los que sufren y carecen de voz.