Este salmo es un himno que exhorta a bendecir al Señor y augura bendición divina. Se cantaba por la noche en celebraciones. Habla de la felicidad de los sacerdotes que pasan la noche en el templo alabando a Dios, como lo hacía Jesús orando toda la noche. Invita a los cristianos a bendecir a Dios no solo para recibir sino para alabarlo.