La seguridad vial depende de la participación armónica de los conductores, peatones, vehículos y carreteras. Requiere que los usuarios conozcan y cumplan las leyes de tránsito, y que los vehículos y carreteras estén en buen estado. Los principales objetivos de las leyes de tránsito son proteger vidas humanas, desarrollar medidas de seguridad, y educar a los ciudadanos para mejorar el comportamiento en las carreteras.