El documento discute la necesidad de educación vial para promover una cultura de seguridad vial y respeto por la vida. Explica que la seguridad vial depende no solo de respetar las reglas de tránsito, sino también de normas de convivencia y valores compartidos. Identifica a peatones, pasajeros, conductores, ciclistas, y diferentes instituciones como partes interesadas en la seguridad vial y describe conductas positivas para cada grupo.