Julia Mayo y su equipo descubrieron un cementerio olvidado en El Caño, Panamá en 2005. En 2010 excavaciones revelaron las tumbas de un cacique y su hijo adornados con más de 2,000 piezas de oro, así como esqueletos de esclavos sacrificados. Dataciones por radiocarbono fecharon los entierros en 900 d.C., época del colapso de la civilización maya. El cementerio contiene las tumbas de caciques de los siglos VIII a. C. al XVI d.C.