Un signo es cualquier cosa que puede ser interpretada y que representa algo distinto a sí misma. Los signos pueden ser naturales o culturales, dependiendo de si su relación con lo que representan es natural o convencional. La semiótica estudia la relación entre los signos, sus significados y los sujetos que los interpretan, dividiéndose en sintaxis, semántica y pragmática. Los signos lingüísticos son arbitrarios porque su relación con lo que representan depende de convenciones sociales más que de características naturales.