La lógica jurídica consiste en deducir conclusiones a partir de hechos concretos mediante premisas mayores y menores para garantizar argumentos sólidos en el ámbito legal. Se ejemplifica el uso del silogismo con diferentes contextos, como demandas de alimentos o violaciones de derechos constitucionales. La correcta aplicación de esta lógica es fundamental para la resolución de conflictos y la interpretación de normas legales.