El documento aborda los desafíos del sistema sociosanitario en el País Vasco, enfatizando la necesidad de mejorar la coordinación entre los servicios de salud y sociales para evitar la fragmentación. Destaca la importancia de enfocarse en el bienestar de la persona y el deseo de la mayoría de los ciudadanos de permanecer en sus hogares. Además, se menciona cómo la crisis ha llevado a replantear la atención y el sistema, fomentando un cambio cultural hacia un modelo más integrado.