La administración se remonta a los antiguos sumerios y egipcios, pero se desarrolló principalmente en los siglos XIX y XX. En el siglo XIX, economistas como Adam Smith y John Stuart Mill proporcionaron una base teórica, mientras que innovadores como Eli Whitney estandarizaron procesos productivos. En el siglo XX, la administración evolucionó a medida que las organizaciones se hicieron más complejas e incorporaron conocimientos de disciplinas como la ingeniería, sociología y psicología.