Este documento describe los cinco sólidos platónicos (cubo, tetraedro, octaedro, dodecaedro e icosaedro) que Platón asoció con los cuatro elementos (fuego, aire, agua y tierra) y el universo. Cada sólido platónico se compone de polígonos regulares y ha ejercido atracción a lo largo de la historia, con referencias que datan de 1000 años antes de Platón. El documento también menciona varios objetos y estructuras que tienen la forma de los sólidos platónicos.