La religiosa francesa María Eufrasia Pelletier fundó 110 conventos de su congregación dedicados a acoger a mujeres en situaciones difíciles en todo el mundo. A pesar de las dificultades y la pobreza, confiaba en Dios y animaba a las hermanas a servir alegremente como ovejas del Buen Pastor. Bajo su liderazgo, la congregación se expandió a muchos países, incluida América del Sur, para salvar personas en todas partes.