El documento aborda el papel de los dones espirituales dentro de la comunidad cristiana, enfatizando que todos los dones son otorgados por el Espíritu Santo para el beneficio mutuo y el servicio a la iglesia. Se presentan diversas categorías de dones, como los de revelación, inspiración y poder, así como sus respectivas funciones ministeriales. Además, se subraya la importancia de la correcta interpretación bíblica en la utilización de estos dones en la vida de la iglesia.