El documento describe el arte prerrománico en la península ibérica entre los siglos V y XI, enfocándose en tres tipos: el arte visigodo, el arte asturiano y el arte mozárabe. El arte prerrománico en la península ibérica se desarrolló en este periodo y presentó características propias en cada una de las regiones dominadas por los visigodos, los asturianos y los mozárabes.