El Imperio Carolingio surgió en el siglo VIII a partir del Reino Franco, cuando Pipino el Breve derrocó al último rey merovingio con apoyo papal y estableció la dinastía Carolingia. Bajo el liderazgo de Carlomagno, el imperio alcanzó su máxima expansión, abarcando gran parte de Europa occidental y teniendo como objetivo político reconstruir el antiguo Imperio Romano en alianza con la Iglesia católica. Sin embargo, tras la muerte de Carlomagno en 814, el imperio