Un píxel es la unidad básica que compone una imagen digital. Es el punto más pequeño que puede representar un color. Las imágenes digitales se componen de una matriz de píxeles, donde cada píxel se codifica mediante bits para representar su color y brillo. Existen diferentes modelos de color como RGB y CMYK para codificar los píxeles, y diferentes profundidades de color como 8, 24 o 48 bits por píxel para representar más o menos variaciones de color.