El documento define los aparatos eléctricos y electrónicos y establece que cuando son desechados se convierten en residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE). Explica que el Real Decreto 208/2005 establece las obligaciones para el tratamiento de estos residuos y que la mejor opción es la reparación o reutilización para evitar que se conviertan en basura. También cubre temas como la importancia del reciclaje adecuado de los RAEE y las campañas de concientización sobre su manejo.